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Diabetes Mellitus

Complicaciones crónicas Diabetes Mellitus

En la evolución de la Diabetes, generalmente a partir de los 15-20 años desde el diagnóstico, es frecuente que aparezcan una serie de complicaciones secundarias, si bien esto no se cumple en todos los casos. En otras ocasiones, las complicaciones ya estarán presentes en el momento del diagnóstico, tal es el caso de la DM II, en la que su presentación insidiosa, inespecífica y de larga evolución favorece que ésta pase desapercibida, con el subsiguiente progresivo daño tisular en diferentes localizaciones. Las complicaciones crónicas de la Diabetes son:

VASCULARES

  1. Microangiopáticas: Se debe a un daño progresivo de los capilares, y afecta a dos lechos vasculares: Retina y Riñón. Evoluciona poco a poco y, en fases avanzadas, da lugar a fenómenos isquémicos con la consiguiente repercusión funcional del órgano afectado.
  1. Retinopatía. Está causada por el deterioro progresivo de los vasos sanguíneos de la retina que puede dar lugar a una serie de complicaciones que derivan en la pérdida de  visión.
  1. Nefropatía: La hiperglucemia mantenida es nefrotóxica y produce daños en las nefronas (unidad funcional del riñón). Es mucho más frecuente en la DM II que en la DM I (relación DM I:DM II de 1:10), por lo que el diagnóstico precoz en aquellos es fundamental para el mantenimiento de la función renal a largo plazo. Evoluciona a Insuficiencia Renal Crónica.
  1. Neuropatía: Presenta una evolución lenta y los síntomas dependerán de los nervios afectados. Puede producirse en extremidades (síntomas de hormigueo), a nivel digestivo (dificultades de digestión), cardíaco (mareos, taquicardia), u otros.
  1. Macroangiopáticas: En los pacientes diabéticos, la arteriosclerosis se produce mucho más rápido que en la población general, debido a la presencia simultánea de hiperglucemia y otros factores de riesgo como Hipertensión arterial, dislipemias, obesidad, sedentarismo y hábito tabáquico.
  1. Cardiopatía isquémica: Los pacientes con Diabetes pueden desarrollar Infarto Agudo de Miocardio Silente, con lo que deberá sospecharse siempre que haya síntomas de insuficiencia cardiaca izquierda (disnea de esfuerzo, de reposo, paroxística nocturna)
  1. Enfermedad Cerebrovascular: La Diabetes aumenta el riesgo de Ictus.
  1. Enfermedad Arterial Periférica: Se trata de una entidad en la que las Arterias de las piernas o los brazos se obstruyen como consecuencia de un Trombo, con lo que el flujo sanguíneo se reduce, constituyendo una complicación grave que puede llevar a la amputación del miembro si no es tratada a tiempo. Conocida como la “Enfermedad de los escaparates”, se caracteriza por cansancio, dolor y calambres de piernas, y es muy frecuente que aparezca en mayores que van dando un paseo y deben pararse a mirar un escaparate a causa de la claudicación de la pierna.

NO VASCULARES

  1. Gastroenteropatía Diabética: Dentro del marco de la neuropatía diabética, tal y como hemos comentado, se trata de una alteración de la motilidad gástrica, con la consiguiente repercusión sobre el proceso digestivo normal.
  2. Afectaciones de la piel: Existen muchas alteraciones cutáneas consecuencia de la diabetes.Uno de los problemas más frecuentes que aparecen en pacientes diabéticos es el Pie Diabético, caracterizado por la aparición de úlceras en el pie. Como hemos comentado, la Diabetes produce neuropatía, con lo que disminuye la sensibilidad de la extremidad, dando lugar en muchas ocasiones a una distribución anómala de la carga. Además, las lesiones macrovasculares provocan que la perfusión tisular se vea disminuida. El resultado es la aparición de heridas en el pie, provocadas por cuerpos extraños y que pasan desapercibidas para el paciente como consecuencia de la neuropatía. Esta situación requiere de un tratamiento precoz, pues debido a la gran probabilidad de complicaciones, puede derivar en una amputación del pie. 

Las complicaciones crónicas de la Diabetes pueden evitarse mediante un estricto control metabólico, con lo que un adecuado tratamiento farmacológico junto con unos hábitos de vida saludables ajustados a las especificaciones de nuestro médico, son fundamentales para evitar las complicaciones derivadas de esta enfermedad, con el consiguiente mantenimiento de la calidad de vida en estos pacientes.