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Diabetes Mellitus

Cómo evitar la diabetes Diabetes Mellitus

Tal y como hemos comentado previamente, existen dos tipos de Diabetes, la tipo I y la tipo II, con lo que diferenciaremos las actitudes preventivas atendiendo a esta Clasificación.

La Diabetes tipo I es una enfermedad crónica con un elevado componente genético, factor de riesgo no modificable que, en asociación con determinados factores ambientales predisponentes, da lugar al desarrollo de la enfermedad. Esto quiere decir que no se conoce ningún mecanismo para evitar su aparición, con lo que la PREVENCIÓN en el caso del tipo I estará dirigida a evitar las complicaciones agudas y crónicas que ya hemos explicado previamente.

En el caso de la Diabetes tipo II, si bien también presenta un importante componente genético, en su etiología están implicados una serie de factores de riesgo potencialmente modificables y directamente relacionados con su aparición, sobre los que dirigiremos las acciones preventivas. Tal es el caso de la obesidad, el sedentarismo, las hiperlipemias y las dietas hipercalóricas. Por lo tanto, las principales recomendaciones preventivas serán las relacionadas con:

  1. Adquisición de unos hábitos dietéticos saludables, ajustados a nuestras necesidades. Deberá confeccionarse un plan alimenticio normocalórico para el mantenimiento del peso, hipocalórico si el objetivo es la reducción hacia el peso ideal, e hipercalórico en caso de que el peso sea inferior al deseable.
  • Se recomienda introducir en el menú diario Hidratos de Carbono derivados de frutas, verduras, cereales integrales y legumbres.
  • A la hora de elegir pan o galletas, optar por los integrales, pues es importante reducir el aporte de harina blanca en la dieta.
  • La fuerte proteica de elección será aquella que provenga del pescado o algunas carnes como la de pollo, en sustitución del huevo y las carnes rojas.
  • Evitar mantequillas, margarinas  y productos lácteos de alto contenido graso, deberán elegirse lácteos descremados.
  • Los vegetales, que deben estar presentes en el menú diario, deberán elaborarse con poca cantidad de aceite, preferiblemente al vapor, asados o directamente crudos. Además, deberán evitarse aquellos con alto contenido en almidón como es el caso de la patata.
  • En cuanto a los refrescos azucarados, lo ideal sería evitarlos debido a la gran cantidad de azúcar que contienen, así como el sodio, que dificulta la eliminación de toxinas. En caso de consumirlos, elegir las modalidades light o sin azúcar.
  1. La actividad física es fundamental en estos pacientes, ya no sólo por lo importante de la reducción de peso, sino porque, además, el ejercicio físico periódico y regular disminuye las necesidades de insulina y el Riesgo Cardiovascular. La insulina actúa disminuyendo los niveles de glucosa en sangre, mientras que el tejido muscular, por su parte, utiliza la glucosa sanguínea circulante como fuente energética para llevar a cabo su función. En pacientes diabéticos, la disminución de las cifras de glucosa en sangre debidas a la actividad física se traducirá, por consiguiente, en una disminución de las necesidades de insulina. Es muy importante recordad que, atendiendo a la actividad física que se realice, deberá ajustarse la ingesta diaria y, en su caso, la administración de tratamiento farmacológico.
  1. Por último, el autocontrol domiciliario de la glucemia diaria es fundamental para el correcto seguimiento de la enfermedad. Consisten en analizar las cifras de glucosa capilar mediante el reflectómetro, al menos 3 veces al día para todos los pacientes con DM I y para aquellos DM II en tratamiento con insulina o antidiabéticos orales que puedan producir hipoglucemia. Según la ADA 2010 (Asociación de Diabetología Americana), algunos de los objetivos del autocontrol domiciliario son:
  • HbA1c > 7%
  • Glucemia antes de las comidas: 70-180 mg/dl
  • Glucemia después de las comidas < 180 mg/dl
  • Tensión Arterial > 130/80 mmHg
  • LDL Colesterol: < 100 mg/dl. < 70 mg/dl para aquellos pacientes con Enfermedad Cardiovascular.
  • HDL Colesterol: > 40 mg/dl para hombres y > 50 mg/dl para mujeres.
  • Triglicéridos: < 150 mg/dl.