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Artrosis

Medidas Preventivas Artrosis

Medidas Preventivas de la Artrosis

Como hemos comentado previamente, la Artrosis está directamente relacionada con la edad, con lo que, si bien no es posible evitar la enfermedad, lo que sí se puede lograr es retrasar en gran medida su aparición. Del mismo modo, se pueden realizar multitud de actividades rehabilitadoras cuando la enfermedad ya está instaurada, con el fin de preservar la funcionalidad de la articulación el mayor tiempo posible. Las principales medidas preventivas son:

  • Pérdida de Peso: Como hemos comentados, uno de los principales factores en la etiología de la artrosis es la obesidad, ya que las articulaciones soportan un peso superior al óptimo de manera prolongada en el tiempo, lo que, paulatinamente, va provocando una degeneración articular progresiva. Tal es el caso de la Gonartrosis o Artrosis de Rodilla. La pérdida de peso es, por lo tanto, fundamental en la prevención y el control de esta artropatía. En caso de antecedentes familiares es aún más recomendable la adquisición de unos hábitos dietéticos saludables que permitan mantener un peso adecuado a la estatura.  Se recomienda adherirse a un Programa para el Sobrepeso u Obesidad, que confeccione un plan dietético adaptado a las necesidades específicas de cada caso, siempre con el apoyo y asesoramiento de un Servicio de Nutrición.
  • Actividad Física: La inactividad debilita la musculatura en detrimento de la salud articular, la cual pierde flexibilidad, consistencia y fuerza. Los músculos son capaces de proteger la articulación gracias a que la sostienen, absorben los golpes y evita los movimientos viciosos o perjudiciales.  El ejercicio físico, por lo tanto, ayuda a mantener la integridad articular, se recomienda hacer estiramientos diarios, elaborar un plan de actividades periódicas como natación, ejercicio aeróbico, Pilates, etc, atendiendo siempre a las posibilidades personales de cada individuo. La actividad física, además, proporciona importantes beneficios a nivel cardiovascular y pulmonar.
  • Ejercitar Articulación Afectada: Es una medida de vital importante de cara a mantener la movilidad articular, reforzar la musculatura accesoria y evitar el empeoramiento. Los ejercicios deben ser suaves, de bajo impacto, y prolongados, evitando en todo momento que aparezca dolor, lo que evita que evolucione la degeneración. El Servicio de Fisioterapia podrá elaborar un plan de rehabilitación adaptado a las necesidades personales de cada paciente, así como desarrollar programas de actividades personalizados.
  • Cuando la enfermedad está instaurada, se deberán evitar movimientos que produzcan dolor, así como aquellas actividades que supongan un esfuerzo articular intenso y mantenido.
  • Medidas Higiénico-Sanitarias: La educación postural es una medida fundamental en la prevención y rehabilitación de la artrosis, debemos evitar posturas inadecuadas, con lo que se reducirá la tensión muscular y se favorecerá la relajación. Se recomienda mantenerse erguido y no utilizar sillas bajas, pues causan una gran tensión en caderas y rodillas a la hora de sentarse y levantarse. En viajes largos, es aconsejable hacer paradas cada hora, pasear y moverse, para evitar rigidez articular.
  • El Uso de bastones y muletas pueden reducir el esfuerzo y preservar la articulación, pues disminuye el dolor y, por consiguiente, la degeneración cartilaginosa.
  • En los Casos de Rizartrosis o Artrosis de la Base del Pulgar, es importante evitar los movimientos de prensa (se aconseja el uso de utensilios de mango ancho) e intentar no soportar objetos durante mucho tiempo. También es perjudicial la colocación de férulas inmovilizantes.
  • Son muy recomendables las duchas calientes con chorro de agua a presión en las articulaciones afectadas. El frío y el calor, aplicados de manera localizada, también pueden aliviar el dolor.
  • La alimentación cobra especial relevancia en la prevención de la Artrosis. Unos correctos hábitos nutricionales permiten, por un lado, equilibrar el aporte de los nutrientes necesarios para nuestra salud, y por otro, lograr mantener un peso saludable. Las principales recomendaciones son:
    • Evitar el aporte excesivo  de carbohidratos, los cuales constituyes una importante fuente energética que, si no se correlaciona con la actividad física diaria, se acumularán en el organismo como reserva energética.
    • Controlar la ingesta de fructosa y otros azúcares.
    • Asegurar el correcto aporte de Vitaminas A, C y E. Las verduras y hortalizas de hoja verde contienen Vitamina C, la cual neutraliza la acción de los radicales libres sobre las articulaciones. La Calabaza y el Calabacín, por su parte, son una fuente alimenticia rica en Vitamina A, con actividad desintoxicante. Los frutos secos aportan gran cantidad de Vitamina E, sin embargo debemos controlar su consumo, pues su contenido calórico es muy elevado.
    • La Vitamina D interviene en el metabolismo del calcio, aumentando su absorción intestinal, así como la de fosfato. Este fenómeno favorece el proceso de osificación. La luz solar es la principal fuente para la síntesis de esta vitamina, sin embargo, algunas fuentes alimenticias como el Salmón, las sardinas, el atún o los productos enriquecidos, también proporcionan un aporte de Vit. D.
    • Lo ácidos grasos Omega 3 están relacionados con procesos antiinflamatorios, con los consiguientes beneficios para las formas clínicas de artrosis de carácter inflamatorio. Son alimentos ricos en Omega 3 los pescados azules.

En resumen, la Prevención es un pilar fundamental en el manejo y la evolución de la Artrosis. Los Programas de Prevención deberán fomentar los hábitos de vida saludables y realizar valoraciones integrales con el propósito de promocionar la salud y alcanzar diagnósticos precoces, pues la clave del éxito en el tratamiento, es instaurarlo en el momento más temprano posible.