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Mi experiencia como psicóloga en el centro de día Vitalia Zaragoza.

30.08.2017

El envejecimiento se caracteriza por una serie de cambios físicos, mentales, psicológicos y sociales; los cuales, al llegar a la senectud, hacen que el individuo se enfrente a una crisis de adaptación. Esta crisis puede provocar cierto proceso de deterioro, por lo que alcanzar la mejoría y mantenerse en un nivel adecuado de funcionalidad se convierte en una prioridad.

A lo largo de mi estancia en el centro de día Vitalia Zaragoza  he podido observar que, gracias a la labor de todos los profesionales que trabajan en el centro, esta prioridad es una de las tareas principales, sin duda. Para ello se promueve la autonomía de las personas mayores a través de programas de prevención y tratamiento del deterioro cognitivo, con el fin de mantener las habilidades que todavía conservan. La labor del centro, además, ayuda a la familia ofreciéndoles apoyo y permitiendo conciliar adecuadamente su vida social y laboral.

Con este fin, nuestra neuropsicóloga realiza un primer diagnóstico clínico individualizado que valora el funcionamiento cognitivo, conductual y emocional del usuario, con el objetivo de realizar un tratamiento adecuado para cada situación.
La prevención del deterioro y su tratamiento se realiza a través de procedimientos de rehabilitación y estimulación cognitiva. Esta estimulación cognitiva engloba todas las actividades que se dirigen a mantener y mejorar el funcionamiento cognitivo mediante ejercicios de memoria, de atención, de percepción, del lenguaje, de funciones ejecutivas, praxias, etc., siendo imprescindible trabajar sobre esas capacidades que la persona todavía conserva.

Para finalizar, es muy importante mencionar que el cariño y el respeto con que los profesionales tratan a los usuarios y las buenas relaciones sociales entre los propios usuarios, contribuyen al buen funcionamiento de las actividades y procedimientos, que ofrecen una mejora global de la conducta y el estado de ánimo, permitiendo que los usuarios se sientan a gusto con ellos mismos y mantengan una visión positiva del envejecimiento y la enfermedad.

Ana Naval López (Psicologa en Prácticas-  Universidad de Valencia)