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Cómo evitar la diabetes

11.11.2013

 

Instaurado en 1991 por la Federación Internacional de la Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) y, haciéndose oficial en 2007 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cada 14 de Noviembre se celebra el Día Mundial de la Diabetes, una de las más importantes Campañas Preventivas y de Sensibilización, nacida como respuesta al alarmante y progresivo aumento de casos en todo el Mundo.

La Diabetes Mellitus (DM) constituye un conjunto de trastornos metabólicos de carácter multifactorial, cuyo signo cardinal es la hiperglucemia crónica y en el que también intervienen alteraciones del metabolismo lipídico y proteico. A grandes rasgos y atendiendo a su etiopatogenia podemos clasificar la DM en dos tipos:

  • Diabetes Mellitus tipo I: Constituye el 5-10% de todos los casos y viene definida por un déficit, generalmente absoluto, de secreción de insulina, como consecuencia a la destrucción de Células b Pacreáticas, encargadas de producir dicha hormona. La DM I tiene un fuerte componente genético, de tal manera que, un individuo que nace condicionado genéticamente, al verse expuesto a determinados factores ambientales predisponentes, desarrolla un mecanismo autoinmunitario que da lugar a la aparición de la enfermedad.
  • Diabetes Mellitus tipo II: Representa el 90-95% de los pacientes con Diabetes y es consecuencia de una resistencia a la insulina por parte de los tejidos periféricos, junto con un déficit relativo de dicha hormona. La etiopatogenia de la DM II es complicada, debido a que existen muchos factores genéticos y ambientales que dan lugar a diferentes grados de resistencia a la insulina y déficit de la misma y, por consiguiente, distintas formas de presentación. Sin embargo, existen una serie de factores a los que está directamente ligada, que son la obesidad (la gran mayoría de los pacientes), el envejecimiento, la inactividad y las dietas hipercalóricas.

Según el estudio di@bet.es, la prevalencia de Diabetes en personas mayores de 75 años en nuestro país es de un 30.7% para hombres y un 33.4% para mujeres, existiendo un 10% de casos aun no diagnosticados. Este estudio, además, hace mención a la adherencia que estos pacientes muestran ante los programas de salud y, si bien es cierto que la educación es fundamental en el manejo de los pacientes con Diabetes y Obesidad, este estudio apunta a que la mayoría de ellos no modifican sus hábitos en una proporción diferente a la del resto de la población no diabética. Además, teniendo en cuenta que la obesidad en personas diabéticas es del 50%, constituye un importante signo de alarma que la proporción de los que no manifiestan preocupación por su peso sea semejante a la que manifiestan los no diabéticos. Por último, la actividad física regular, uno de los pilares fundamentales en el tratamiento y manejo de la DM II, también es realizada con menos frecuencia por la población diabética.

Frente a estos datos y, teniendo en cuenta que en Vitalia somos responsables de la salud y bienestar de muchos mayores en esta situación, consideramos de especial importancia aportar una serie de consejos para, en medida de lo posible, evitar y disminuir el impacto de la Diabetes en ancianos.

Como ya hemos comentado, la inmensa mayoría de los pacientes con DM tipo II son obesos, con lo que la pérdida de peso ayuda a mejorar las cifras de glucemia. En algunos casos, como por ejemplo aquellos obesos mórbidos que, tras cirugía, alcanzan un peso dentro de la normalidad, pueden alcanzar la resolución completa de la enfermedad diabética, si no de manera permanente, al menos sí durante muchos años. La Diabetes en ancianos, por lo tanto, vendrá definida por un estado de resistencia a la insulina debido, entre otros factores, al propio envejecimiento, al sobrepeso, la inactividad y, en su caso, una dieta inadecuada hipercalórica. Si bien es cierto que existe un componente de predisposición genética, obviamente imposible de modificar, el resto de los factores predisponentes a padecer Diabetes son potencialmente modificables, con lo que la adquisición de unos hábitos de vida saludables será la clave para evitar y controlar la Diabetes en el anciano:

DIETA

Fundamental para el correcto control metabólico y mantenimiento de niveles de glucemia dentro de la normalidad. El objetivo es alcanzar el peso ideal, de manera que, si estamos ante un caso de obesidad o sobrepeso, se deberá seguir un programa dietético hipocalórico. Además, se recomienda llevar un control preciso sobre la ingesta de Hidratos de Carbono (HC), siendo las principales recomendaciones nutricionales específicas las siguientes:

  • Se recomienda una dieta que contenga HC derivados de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y productos lácteos desnatados.
  • Las grasas saturadas deberán constituir menos de un 7% del aporte calórico total, y el aporte diario de colesterol será inferior a 200mg/día.
  • Se recomienda un aporte proteico del 15-20% de la ingesta energética diaria en ausencia de afectación renal. Si la hubiese,, el aporte proteico deberá reducirse (siempre con asesoramiento de su especialista).
  • Cantidades de fibra diarias de menos de 14g por cada 1000 kcal.
  • Están permitidos los edulcorantes acalóricos.
  • Deberá limitarse la ingesta de alcohol a no más de una unidad alcohólica/día en mujeres y no más de dos en hombres.
  • Deberá consultar con su médico para monitoreo de función renal, perfil lipídico y, en su caso, ajuste de la medicación hipoglucemiante, en caso de recibir tratamiento farmacológico y seguir una dieta baja en HC.

 

EJERCICIO

La actividad física regular es fundamental en el tratamiento integral y multidisciplinar de la Diabetes en el anciano. El ejercicio no sólo ayuda a mantener un peso saludable, sino que, además, reduce las necesidades de insulina y el riesgo cardiovascular. Es recomendable realizar ejercicios aeróbicos de intensidad moderada durante 30 minutos al día / 5 días a la semana, siempre en la medida de las posibilidades individuales de cada caso y en ausencia de contraindicación. En función del ejercicio programado se deberá ajustar la ingesta calórica y, en su caso, el tratamiento farmacológico, para evitar hipoglucemias.

 

En Vitalia, gracias a nuestro Equipo Multidisciplinar y la asistencia integral y personalizada que proporciona a nuestros mayores, elaboramos los programas dietéticos y físicos específicos y adaptados a las necesidades de cada uno de los casos, con la única finalidad de facilitar la adhesión al tratamiento, controlar los niveles de glucemia, mantener el normopeso y evitar la aparición de complicaciones derivadas de este conjunto de trastornos metabólicos cada vez más frecuente en nuestro medio.