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El sueño aumenta la producción de células de sustento del cerebro

06.09.2013

En los últimos años, la sirtuina ha sido objeto de acalorados debates científicos. Aunque muchos expertos avalan sus propiedades antienvejecimiento, los últimos estudios descartan que dicha sustancia sea capaz de conseguir tales efectos. Los resultados son contradictorios. Ahora, un grupo de investigadores de la escuela de Medicina de la Universidad de Washington (Saint-Louis,Misuri, EEUU) asegura tener la respuesta definitiva.

(elmundo.es/salud) 04/09/2013

Según Shin-ichiro Imai, el principal autor de este trabajo, publicado en la revista 'Cell Metabolism', "hemos identificado el mecanismo por el cual una proteína específica llamada SIRT1 consigue provocar en el celebro un retraso significativo en el envejecimiento y el aumento de la longevidad". Ambos, añade, "se han asociado con una dieta baja en calorías". La asociación entre la alimentación y los años de vida no es nueva. El filósofo y científico japonés Ekiken Kaibara describió por primera vez, en 1713, el concepto de control de la dieta como método para lograr una buena salud y más longevidad. Ahora, por primera vez, se descubre por qué ocurre. Imai y su equipo han observado que SIRT1 provoca actividad neuronal en zonas específicas del hipotálamo, lo que desencadena una serie de cambios físicos en el músculo esquelético, que adquiere más vigor y longevidad. "Vimos que en los ratones viejos que expresan SIRT1 en el cerebro, las estructuras musculares esqueléticas se parecen al tejido muscular joven”. SIRT1 es una proteína ligada a los genes y, como tal, cada persona expresa más o menos en función del ambiente que le rodea (la dieta seguida, la exposición solar, etc.). En el caso de los ratones estudiados, algunos fueron modificados genéticamente para sobreproducir SIRT1 en los tejidos del cuerpo, mientras que otros fueron diseñados para producir esta sustancia sólo en el cerebro. Los resultados hablaban por sí mismos: "Sólo los animales que sobreexpresan SIRT1 en el cerebro tuvieron una vida más prolongada, al igual que los ratones normales criados en regímenes de restricción de calorías en la dieta". En los ratones machos, el promedio de vida aumentó en un 9% y en las mujeres en un 16%. En humanos, equivaldría a 13 o 14 años más para las mujeres y unos siete más para los hombres. En vista de los hallazgos obtenidos, dado que el envejecimiento está marcado en algunas áreas cerebrales del hipotálamo, se plantea la 'fantasía' de poder alargar la vida manipulando los núcleos cerebrales.

Resumen de noticia, más información del artículo en el link

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/09/03/neurociencia/1378234436.html