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Las hormonas femeninas son las otras culpables de la 'menopausia' masculina

13.09.2013

La testosterona no es la única culpable de la falta del deseo sexual que algunos hombres muestran con la edad. Esta especie de 'menopausia masculina' reduce su libido, incrementa la grasa corporal e incluso puede provocar disfunciones sexuales. En la jerga médica, es lo que se conoce como hipogonadismo, un trastorno que los expertos acusaban a la merma de testosterona. Sin embargo, una investigación que acaba de publicar la revista “The New England Journal of Medicine” arroja novedades. Al parecer, los estrógenos también tienen voz en el desarrollo de esta enfermedad.

(elmundo.es/salud) 12/09/2013

Aunque la principal hormona sexual del hombre es la testosterona, también tenemos una pequeña cantidad de estrógenos circulando por el organismo pero no se pensaba que pudieran tener una acción fisiológica importante en el hombre hasta ahora. La andropausia, explica Javier de la Peña, jefe de Servicio de Urología del Hospital La Paz de Madrid, "es un fenómeno como la menopausia, con una serie de síntomas ligados a la edad: el músculo pierde volumen y fuerza, aumenta la grasa corporal, se cae el vello del cuerpo (no de la cabeza), pueden aparecer estrías, osteoporosis, declina el deseo sexual y puede causar disfunción eréctil". "Hay muchas hormonas implicadas en este trastorno masculino, pero, como dicen las guías clínicas de la Asociación Europea de Urología, como no se saben cuáles son ni cuáles son sus valores normales, de momento, es la testosterona la que nos indica quién tiene andropausia", expone Eduardo García Cruz, urólogo del Hospital Clínic de Barcelona. Para analizar la relevancia de ambas hormonas (testosterona y estrógenos), Finkelstein y su equipo dividieron a los 198 participantes en dos grupos. Primero, todos ellos fueron tratados con un medicamento que suprime la producción normal de todas las hormonas reproductivas. Después, uno de los grupos recibieron dosis diarias de un gel de testosterona (una de las formas de administración de terapia sustitutiva de testosterona) durante 16 semanas. El resto obtuvo las mismas dosis de esta hormona además de un inhibidor de aromatasa, con el objetivo de suprimir la reconversión de testosterona en estrógenos. En el primer grupo, la acumulación de grasa se observa cuando los niveles de testosterona empienzan a caer. La disminución de la masa y la fuerza muscular no se aprecian hasta que la cantidad de esta hormona era significativamente bajos. En cuanto al deseo sexual, va disminuyendo progresivamente con la reducción de testosterona y la disfunción eréctil no ocurre hasta que los niveles son muy bajos. En el segundo grupo, los resultados en cuanto a la grasa corporal y el tono muscular no sufrieron variaciones, es decir, la supresión de la síntesis de estrógenos no tuvo efecto significativo añadido al de la reducción de testosterona. Sí lo tuvo en lo referente a la función sexual. Cuando la síntesis de estrógenos se suprimía el deseo sexual se resentía notablemente. "La falta de interés sexual nos pone en alerta", añade el doctor Vallejo. "Es ahí cuando pedimos la determinación de testosterona". En función de los resultados, los síntomas y de cada paciente, "indicamos una terapia sustitutiva de testosterona". Los beneficios, coinciden los expertos, "están bastante demostrados". Si futuras investigaciones ratifican el trabajo de Massachusset, "el abordaje, quizás podría cambiar".

Resumen de noticias, más información del artículo en el link

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/09/11/noticias/1378925470.html