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El impacto del estrés crónico a nivel genético se relaciona con la depresión

03.08.2012

El estrés crónico podría reducir la expresión de un gen que contribuye a la protección frente a la atrofia celular cerebral, implicada en los trastornos del ánimo. Desde hace años se investiga en cómo una disminución de la capacidad plástica neuronal en el hipocampo cerebral influye en la depresión crónica. En este último estudio se han centrado en la acción del gen que codifica la neuritina y que se asocia con la plasticidad y, por tanto, también podría hacerlo con los síntomas depresivos. Con un modelo de experimentación de rata, los científicos han hallado que el estrés crónico reduce la expresión de la neuritina en el hipocampo; en cambio, el tratamiento con los fármacos antidepresivos revertía ese efecto. Además, los investigadores han demostrado que el aumento en la expresión de la neuritina evita directamente las características de la atrofia celular cerebral que se observan en los trastornos del ánimo y en las alteraciones asociadas a la ansiedad y a la depresión. En las ratas cuya expresión de neuritina se redujo, se pudo comprobar una aparición de conductas depresivas, el modelo experimental de la enfermedad, en la misma medida que en las ratas que se sometían a un estrés crónico en impredecible. Todos estos datos sugieren a los autores que el estrés continuo puede generar déficits en los niveles de la neurina que provoquen atrofia en las neuronas del hipocampo y con ello, eleven la vulnerabilidad a la ansiedad y a los trastornos del ánimo.